“Estos niños necesitan educación para poderse elaborar un futuro y la oportunidad de conocer otras realidades”

Francisco Giménez y Cristina Curiel acogieron el pasado verano a Jdeima de 11 años. En esta entrevista Francisco, que también colabora con otras ONG, nos cuenta su experiencia.

¿Es la primera vez que participáis en este proyecto?

No, este es el segundo año que acogemos a una niña Saharaui

¿Por qué decidisteis acoger un niño saharaui?

Hace años que conocíamos el proyecto y creímos que era el momento de acoger a un niño saharaui y de ese modo darle la oportunidad de salir  de los campamentos durante los dos meses más calurosos del año.

¿Tenéis hijos? Cómo se han adaptado al cambio?

Tenemos 2 hijas y, en nuestro caso, la adaptación ha sido perfecta. Cada una ha sabido ocupar su lugar, teniendo en cuenta las diferentes edades.

¿Qué es lo que más valoráis de la experiencia?

Probablemente el hecho de que mis hijas aprendan a compartir y dar sin recibir nada material a cambio y a valorar más todo lo que tienen.

El aprender de sus costumbres, tradiciones, religión e idioma  las unas de las otras, es muy enriquecedor.

¿Puedes explicar alguna anécdota o anécdotas relevantes?

El choque cultural y religioso es importante. Por ejemplo que recen a diario. También el hecho de no querer estar ni jugar con niños de sexo masculino porque en su país está mal visto. De hecho, su familia nos hizo esa petición.

¿Sacáis algún aprendizaje de la experiencia?

Si, vemos que el tema religión no deja avanzar. Sobretodo en el caso de la mujer. También valoramos que es una cultura muy generosa. Ofrecen todo lo que tienen.

¿Cómo era el día a día?

El día a día del mes de julio era rutinario, por la mañana al casal y por la tarde actividad acuática, algún juego y mucha televisión, le encanta ver la televisión.

Durante el mes de julio también hemos tenido control/revisión médica con los diferentes especialistas (pediatra, dentista, oculista) y sus correspondientes actuaciones como corrección visual con gafas, extracción de dientes y empastes.

Durante agosto hemos estado toda la familia de vacaciones en 2 lugares combinando playa y montaña. En la montaña, las vacaciones fueron básicamente para colaborar como voluntarios en una competición con fin recaudatorios para una ONG y quisimos que las niñas se involucraran y conociesen de  primera mano su significado. También que aportaran parte de su tiempo y dedicación para este fin. La experiencia fue muy positiva, colaboraron en todo y se lo pasaron muy bien.

¿Qué crees que es lo que más necesitan estos niños?

Darles la educación suficiente para poderse elaborar un futuro y que tengan la oportunidad de conocer otras realidades.

¿Volveréis a repetir?

Si

 

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